SIN VOX, SQV HABRIA PERDIDO 4 AÑOS
Tras las elecciones del 2023, el consistorio de Sant Quirze del Vallès quedó formado por dos bloques: Junts x SQV, SomSQV y Comuns, que formaron gobierno con 10 concejales y, por otro lado, JuntsxCat, PSC y PP, con 9, cuyo objetivo era bloquear toda acción de gobierno. Vox, con 2 concejales, no aceptó que hacer oposición fuera boicotearlo todo y asumió la responsabilidad de afrontar los problemas pensando siempre que lo primero son nuestros vecinos.
Así Vox, a fin de no ahogar económicamente al Ayuntamiento, favoreció la aprobación de las ordenanzas fiscales de 2025, negociando a cambio grandes bonificaciones en el IBI y en la Tasa de Basuras impuesta por una Ley del PSOE, aprobada con la abstención del PP.
Gracias a este apoyo, el Ayuntamiento dispone de financiación necesaria para acometer obras, ya iniciadas, a realizar a lo largo de 2026 y 2027, que contribuirán a mejorar nuestro pueblo.
Es una lástima que la líder del principal grupo de la oposición no quisiera o no supiera encabezar una alternativa sólida, optando en cambio por alinearse con el PP en una postura obstruccionista nada útil. Por su parte el PSC, en una maniobra descaradamente oportunista, una vez aprobadas las ordenanzas fiscales, que rechazó, decidió sumarse a los presupuestos para atribuirse un mérito que en absoluto le corresponde. También es una pena que no se haya intentado una acción conjunta de todos los grupos para abordar los grandes temas pendientes en Sant Quirze.
Pero al menos, gracias a Vox, este mandato no habrá sido tiempo perdido, sino una etapa en la que, pese a las dificultades, se materializarán avances para nuestro pueblo, aunque no todos los que nos hubiera gustado alcanzar.